En muchos proyectos industriales, las oficinas y los espacios destinados a producción, almacenamiento o logística tienen que convivir dentro de una misma instalación. Diseñar estos espacios de forma independiente puede generar interferencias en los recorridos, problemas de operatividad o dificultades para garantizar la seguridad de las personas.
Por eso, la distribución de una nave industrial debe plantearse como un conjunto. La ubicación de las oficinas, las zonas productivas, los espacios de almacenamiento y los recorridos de personas y vehículos deben responder a una planificación común desde las primeras fases del proyecto.
En Sinergia abordamos los proyectos industriales desde una perspectiva integral, participando en las diferentes fases, desde el análisis de necesidades y el diseño hasta la ejecución y el cierre del proyecto.
Cómo coordinar oficinas, producción y espacios industriales
Las oficinas son espacios con presencia habitual de personas y, al mismo tiempo, necesitan mantener una comunicación ágil con las diferentes áreas de la instalación. Por ello, su ubicación no responde únicamente a criterios estéticos o representativos, sino también a cuestiones funcionales y de seguridad.
La situación de las oficinas puede condicionar la distribución del resto de la nave: qué zonas productivas pueden situarse próximas, qué espacios deben mantenerse separados, qué recorridos deben establecerse o dónde es necesario prever medidas como aislamiento acústico.
Además, las diferentes áreas deben estar conectadas mediante recorridos peatonales claramente definidos. Estos recorridos deben permitir que las personas se desplacen por la instalación interfiriendo lo mínimo posible con el movimiento de mercancías, vehículos o las propias líneas de producción.
En una nave industrial es fundamental diferenciar los recorridos de las personas de los recorridos de materiales y vehículos. Esta separación responde tanto a criterios de operatividad como, especialmente, de seguridad.
Los espacios destinados al almacenamiento o a la ubicación temporal de materiales deben estar correctamente delimitados y señalizados. De esta forma, la mercancía puede depositarse dentro de las zonas previstas sin invadir los pasos destinados a personas o carretillas.
Los recorridos peatonales suelen señalizarse mediante pasos de cebra y otros elementos de señalización visual. Del mismo modo, las zonas productivas en las que existe presencia habitual de trabajadores deben quedar claramente delimitadas.
En instalaciones con un elevado movimiento de carretillas o materiales voluminosos, también puede ser necesario incorporar elementos físicos de separación entre los recorridos peatonales y los de vehículos, como vallas o bolardos.
Por tanto, la distribución no consiste únicamente en decidir dónde colocar cada espacio, sino en analizar cómo van a desplazarse las personas, los materiales y los vehículos dentro de la instalación.
Prever cambios y necesidades futuras
Un proyecto industrial debe responder a las necesidades actuales de la empresa, pero también puede ser conveniente contemplar su evolución.
Los procesos productivos pueden cambiar, la actividad puede crecer y las necesidades de almacenamiento, oficinas o espacios auxiliares pueden variar con el tiempo. Por ello, analizar desde el inicio cómo se organiza la instalación permite tomar decisiones que faciliten futuras adaptaciones.
Esta visión resulta especialmente relevante en proyectos industriales en los que conviven diferentes usos. Una distribución correctamente planteada puede facilitar posteriores modificaciones sin comprometer los recorridos, la seguridad o la operatividad de la instalación.
La planificación técnica desde las primeras fases permite así anticipar necesidades y evitar que futuras modificaciones tengan que resolverse de forma aislada.
Proyectos de Sinergia en los que conviven industria y oficinas
La convivencia entre espacios industriales y administrativos forma parte de diferentes proyectos desarrollados por Sinergia. Cada instalación presenta unas necesidades específicas y, por ello, la solución debe adaptarse al proceso productivo, al movimiento de mercancías y a las características de cada empresa.
Samson Ringo: producción y oficinas en un mismo complejo
En el proyecto de Samson Ringo, la organización de los recorridos adquiere especial importancia debido al trabajo con elementos de grandes dimensiones.
La instalación cuenta además con puentes grúa, por lo que fue necesario tener en cuenta no solo el tránsito de personas y vehículos, sino también el recorrido de las mercancías transportadas mediante estos sistemas.
La distribución debía permitir que estos flujos convivieran de forma segura y ordenada, evitando interferencias entre las zonas de paso peatonal y el movimiento de materiales.
Transnatur: actividad industrial y espacios de oficinas
Transnatur desarrolla una actividad vinculada a la logística, por lo que la instalación presenta un flujo constante de carretillas y mercancías.
En este caso, la delimitación de las zonas de almacenamiento y de los recorridos destinados a las personas fue especialmente relevante para organizar la actividad.
Además del bloque administrativo principal, la instalación cuenta con un espacio de menores dimensiones situado en el interior de la nave destinado también a actividad administrativa. En este caso, su ubicación próxima a los muelles permite facilitar la gestión relacionada con el transporte y el acceso a los camiones.
El proyecto muestra cómo la ubicación de un espacio administrativo puede responder directamente a las necesidades del proceso operativo de una empresa.
Mann + Hummel: adecuación de espacios corporativos en instalaciones industriales
En Mann + Hummel, Sinergia realizó la adecuación de diferentes estancias auxiliares dentro de las instalaciones.
En un entorno industrial, las necesidades de los trabajadores no se limitan a los espacios de producción o a las oficinas. Las zonas de descanso también forman parte de la planificación de la instalación y deben estar correctamente comunicadas mediante recorridos peatonales y protegidas frente a la actividad industrial.
Esto demuestra que la planificación de un proyecto industrial debe contemplar el conjunto de espacios que forman parte de la actividad diaria de la empresa.
Una planificación técnica desde el inicio
Integrar oficinas y espacios industriales dentro de una misma instalación requiere mucho más que distribuir superficies. Es necesario comprender cómo funciona la empresa, cómo se desarrolla su actividad y cómo interactúan las personas, los materiales y los vehículos.
Por eso, las decisiones sobre distribución, recorridos, almacenamiento, producción y espacios administrativos deben abordarse desde las primeras fases del proyecto.
En Sinergia trabajamos desde una visión integral, analizando las necesidades del cliente, los requisitos técnicos y la normativa aplicable para desarrollar soluciones que puedan llevarse desde el diseño hasta la ejecución.
¿Estás pensando en realizar un proyecto que combina oficinas y espacios industriales? Empieza a planificarlo con nosotros.