Es normal pensar que hay épocas mejores y peores para poner en marcha un proyecto de ingeniería y construcción. También es habitual creer que en verano todo se ralentiza, pero la realidad es otra. En nuestro sector, la planificación no entiende de calendarios.

Da igual si estás leyendo esto en pleno agosto, a la vuelta de vacaciones o a mitad de año. Porque si tienes en mente comenzar con un proyecto de estas magnitudes, cuanto antes empieces a planificarlo, mejor posición tendrás cuando llegue el momento de construir.

¿Por qué la planificación no entiende de calendarios en Sinergia Ingeniería y Gestión?

Detrás de una construcción hay meses de trabajo previo que determinan si el proyecto se puede ejecutar a tiempo, trabajar dentro de los presupuestos establecidos y sin sorpresas.

Solemos trabajar con estos plazos orientativos:

    • 1 mes para el contacto inicial. Es el tiempo que dedicamos a fijar una fecha para iniciar la planificación, definir el alcance del proyecto y recopilar la información para poner en marcha los primeros pasos técnicos y administrativos.
    • 2 meses de desarrollo del proyecto. Una vez arrancado, este es el periodo en el que se define, se calcula, se proyecta y se deja todo listo para avanzar hacia la obtención de la licencia.
    • Aproximadamente 1 año hasta la concesión de la licencia (el tiempo varía según la magnitud del proyecto). Es la fase donde se toman las decisiones que más impacto tienen en el resultado final y se gestionan los trámites necesarios para poder construir.
    • Entre 1 y 1,5 años para la ejecución de las obras y la legalización de las instalaciones (también variable según el proyecto). Con la licencia concedida, comienza la ejecución en obra y después la legalización de las instalaciones.

Si sumamos estos plazos, un proyecto de esta envergadura puede necesitar entre 2 y 3 años desde la idea inicial hasta la entrega final. Por eso, nunca recomendamos esperar a «cuando se tenga tiempo» porque suele traducirse en retrasos que se podrían haber evitado empezando antes.

¿Tu empresa reduce la actividad en alguna época del año?

Muchas empresas del sector industrial tienen periodos de menor actividad, ya sea por el cierre de verano, la campaña baja del negocio o una parada técnica programada. Esas pausas productivas son precisamente el momento de aprovechar para avanzar en lo que no depende de tu actividad diaria.

Por lo tanto, si tu empresa reduce el ritmo en algún momento del año, es una oportunidad perfecta para:

– Iniciar la planificación de la nave o instalación que necesitas construir más adelante.
– Avanzar en la fase de desarrollo mientras tu actividad productiva está parada.
– Aprovechar que hay menos urgencias del día a día para dedicar tiempo a las decisiones estratégicas del proyecto.

Nuestros proyectos están respaldados por varios profesionales del equipo

Una de las preguntas que más nos hacen los clientes es si sus proyectos se paralizan en verano, cuando nuestro equipo descansa en sus vacaciones.

Siempre les tranquilizamos, porque la respuesta es no. En cada proyecto trabaja un equipo de entre 4 y 5 profesionales, combinando distintos perfiles técnicos, como ingenieros, delineantes, proyectistas, aparejadores y otros especialistas según las necesidades del proyecto.

Esto significa que ningún proyecto depende de una sola persona. Si alguien del equipo está de vacaciones, el resto sigue trabajando, con la información compartida y el seguimiento garantizado.

Con Sinergia, no solo tu proyecto avanzará siempre, sea la época del año que sea, sino que trabajamos bajo el modelo de proyecto «llave en mano» para que, gracias a nuestros Project Managers, no tengas que preocuparte ni de este tipo de cuestiones ni de ninguna otra.

¿Tienes en mente un proyecto para el próximo año? Este es un buen momento para empezar a planificarlo con nosotros.